Célebre y fecundo arquitecto francés, considerado una de las firmas más importantes del diseño contemporáneo, apreciado y detestado en la misma medida. Philippe Starck es conocido por sus cualidades como diseñador y por ser un autodidacta inteligente y culto, poético creador libre de conformismos, pero también de muy controlada profesionalidadà.
Ganador de premios importantes y al mismo tiempo fuente de eternas polémicas (se le acusa de sacrificar, en nombre de la estética, el caracter práctico y funcional de los objetos), se dedicó al diseño desde muy joven, y a lo largo de su vida llegó a diseñar prácticamente de todo: muebles, barcas, scooters, motocicletas, prendas de vestir, baños, relojes, televisores, lámparas, cepillos de dientes, botellas de agua mineral, gafas, maletas, exprimidores, floreros, nuevos tipos de pasta de cereales y muchas otras cosas.
Como arquitecto y diseñador de interiores, se hizo famoso en los años 80 por haberse encargado de la decoración de algunas salas del Eliseo y, también en París, por las reformas del Café Costes. Sin embargo, ha diseñado hoteles, tiendas, restaurantes, locales y edificios en todo el mundo: Nueva York, Tokyo, Sidney, Moscú, …